La ruta dulce de Caracas

3

“El apetito no es solo las ganas de comer o hambre que se asoma. Muchas veces es también la gratificación compensatoria que se busca o se regala”, decía el psicólogo Ernest Ditchner, al hablar de los estímulos. Y es que antojarse de un buen dulce a mitad de la tarde también es una forma de hambre.

Caracas, goza de muchas opciones para ir a degustar un postre a cualquier hora del día. Muchas de ellas de tradición francesa, italiana y española, traídos a la ciudad por los inmigrantes europeos cinco décadas atrás y, a las que se van amasando nuevos exponentes con propuestas modernas.

A continuación, una lista de las pastelerías capitalinas para “desservir”, término que usaban los franceses para decir “limpiar la mesa” al final de la comida y ofrecer las opciones dulces a los comensales.

A pesar del tiempo

4

Las Nieves: creada en 1954 por Giusseppe Above pero continuada por Aldo Tarantini desde 1974, comparte los sabores dulces y típicos de Italia. En días festivos se encuentra la Colomba de Pascua y el Roscón de Reyes. Se destaca por los cannolis, las sfogliatellas, y las bombas rellenas de crema.

Coordenadas: Av Pichincha Quinta Belén. El Rossal. @Lasnievesccs

La Ducal: Fundada en 1958 por Giovanni Greggio y hoy sigue en pie gracias a su nieto Maurizio Greggio. La pastelería tradicional italiana es el fuerte de la tienda, pero siempre trata de innovar, un ejemplo, la oreocake. Sin embargo se destaca y se ha establecido como un referente por las tortas de mazapán, las zeppole y la zuppa inglese.

Coordenada: 2da. Calle de Bello Monte, Entre Boulevard de Sabana Grande. @LaDucal

La Doris: Marco Battipaglia es el maestro pastelero de esta conservadora pastelería, desde 1978, sin embargo, fue inaugurada en 1960. Se especializa en repostería clásica italiana y dicen que fueron los pioneros del profiterol en Caracas. Destacan la Sacripantina, la torta Zucotto y la Sant Honoré.

Coordenadas: Av.Romulo Gallegos con 2da. Avenida de Santa Eduvigis. Edif. Imperial, diagonal a la Estacion del Metro de Parque del Este.

Tivoli: desde 1965 esta pastelería, fundada por Pierre Charles Calani, endulza la ciudad con lo más tradicional de la repostería. Una amplia gama de bignés, dulces de mazapán en forma de frutas o animalitos. Se destaca la torta profiterol de chocolate.

Coordenadas: Av. las Palmas, Edificio Socamara, Piso Pb @Tivolipast

La Danubio: este idea comenzó en 1970 en Chacao, donde se ubica su sede principal, hoy es una cadena de seis tiendas atendidas por la familia Kerese. Las opciones son amplias, desde mousses hasta cheesecakes. Se destaca el pie de limón, el mousse de tres chocolates y la Selva Negra.

Coordenadas: Chacao, Sta. Rosa, Sta. Mónica, Multicentro Empresarial del Este, Los Palos Grandes, La Trinidad, Macaracuay. @pastedanubio

Mozart: Georges Progonis de origen griego, desde 1975 ofrece a su clientela especialidades de chocolate. Son un exponente caraqueño por su bombonería artesanal hecha con cacao venezolano, pero también se destaca por la torta Sacher y sus profiteroles.

Coordenada:   C.C.C.T. Nivel C-2, 2ª Etapa, Chuao.

Das Pastell Haus: muchos la conocen por sus pizzas, pero esta pastelería tiene más 25 años brindando una gran selección de pasteles y dulces en una de las mejores esquinas del Hatillo. Su nombre alemán se traduce como La casa del pastel y honra a sus especialidades, el strudel de manzana y la torta crumble de mora. Aunque también se destaca la tarta de fresas.

Coordenadas: Calle La Paz, Nº 32, El Hatillo.

St. Honoré: desde 1988, este clásico lugar ofrece un surtido de pastelería fría y seca. Donde se destacan los Ojitos de Tigre, la torta Sinfonía y la Milhojas.

Coordenadas: Urb. La Alameda, Calle A. Santa Fé. @sthonoreccs

La Ópera: un clásico de Chacao que se ha especializado en pastelería francesa. Se destaca por la torta fraisier, trufas de chocolate y por supuesto la torta ópera que hace honor a su nombre.

Coordenadas: Av. Mohedano entre calle Ávila y calle Blandín Qta. Tilingo. La Castellana.

Los nuevos del juego

2

Tentazione di Corso: la tradicional Pastelería del Corso en La Trinidad se reinventó y abrió una nueva sucursal, donde igualmente ofrece una vasta selección de bignés rellenos de chocolate, crema pastelera, crema de café. También milhojas y brazo gitano.

Coordenada: Cuarta Avenida de Los Palos Grandes

Franca: aunque es de corta data es uno de los lugares más frecuentados en la ciudad a la hora de merendar. Comenzó en el 2011 y hoy tiene tres locales reconocidos por su especialidad, las coffeecakes, sanas y sabrosas. Destacan la Choco Choco, auyama y jengibre y la de zanahoria y almendras con glaseado de naranja.

Coordenadas: 1° Av. Los Palos Grandes, Av. Principal de Las Mercedes, Galerías Los Naranjos. @francaesfranca

Atar Creaciones Culinarias: desde el 2002 funciona también como boutique culinaria y presenta una propuesta de pastelería moderna y su versión mini de las cosas.  Es cuidada en presentación y destacan los muffins, el volcán de chocolate y la torta de queso criollo.

Coordenadas: Cuadra Gastronómica, 6° transversal entre 3° y 4° avenida de Los Palos Grandes @atarcc

Madame Blac: de aspecto ecléctico esta boutique culinaria tiene una pequeña variedad de gran calidad. Se destaca por ser de los pocos lugares en la ciudad que ofrece macarons. También por sus eclairs, tartaletas de frutas y galletas empacadas listas para regalar.

Coordenadas: Calle Madrid. Las Mercedes. @madameblac

Publicado en Esnobismo Gourmet

Parte1

Parte 2

Caracas Tea Company, sorbos de cultura y tradición

IMG_5654

“El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao”,  decía Okakura Kakuzō, filósofo y escritor japonés en El Libro del Té, al referirse a la bebida de la hebra que brota de la Camellia sinensis.

En un país donde el café reina entre las bebidas calientes, Miriam Gómez Hernández y Adriana Zurilma Moreno, se han dado la tarea de hacer del té una opción más para el comensal y que se pierda del coloquio como brebaje medicinal. Para ello, ambas sommeliers, han llevado a la mesa la premisa de que tomar té es una forma de vida a través de su importadora y distribuidora, su casa de té y su nueva academia; unidas por el detalle, la ortodoxia y la asesoría en los servicios que prestan las tres vertientes de Caracas Tea Company.

La historia tras la taza

La ciudad de Rosario en Argentina fue el lugar donde Miriam y Adriana se conocieron mientras ambas estudiaban sobre el té. Y, de allí, al ver que en Venezuela existía un nicho de mercado que estaba desatendido en cuanto al consumo de té, extrapolaron sus conocimientos. Argentina, Las Vegas, Atlanta, Japón y Korea, han sido algunos de los lugares donde las dos especialistas se han formado, además de tomar clases con Hai Tung Chang, Sinologo, conferencista y experto de arte chino, caligrafo y filósofo de Tao-Dao.  “Empezamos con la parte de crear cultura y educar a mucha gente sobre el té. Estas catas fueron el primer acercamiento al público”, afirma Adriana. El entusiasmo que recibieron de los clientes dio pie al inicio de una historia que ya cumple dos años.

“Cuando trajimos el material, empezamos a buscar distribuidores y una de las personas que más nos apoyó fue David Hernández, el dueño de Coco tea and Wine, porque él habla nuestro mismo idioma. Por medio de Coco Tea And Wine empezamos a tener más cabida en el mercado”, comenta Miriam, quien también menciona el apoyo que recibieron de Carmen Araujo Arte en la Hacienda la Trinidad, lugar donde realizaron sus primeras catas. Tras varias, se gesta la idea de abrir un show room propio para acercar a más gente a la hebra y, así, nace la tea house.

Tea house, aromas ceremoniales

            La pared de da la bienvenida a la tienda. En ella están dispuestas las latas que guardan en su interior los aromas protagonistas de la visita. ¡Plack, plack! Suena cuando abanican las hebras y con el olor que emanan comienza la experiencia sensorial que es ir tomar té en Caracas Tea Company. Los actos seguidos vienen dados según la experticia del comensal, al que no posea mucha se ofrece una explicación de acuerdo a lo que busque, donde se muestran las hebras y las notas de cata que poseen cada una.

Al fondo, se abren dos espacios, superpuestos, que trasladan a la ceremonia tradicional oriental por un lado y a la elegante ceremonia inglesa por otro, creada a partir de una decoración totalmente cuidada con vajillas, libros, tazas y teteras, que recrean el ambiente para una experiencia completa.

Caracacas Te Company ofrece más de cuarenta tipos de té, entre puros y blends, incluidos mezclas propias como la Aranciata Verde, de fresas, lechosa cascaritas de naranja, matizado con jugo de naranja y dos té japoneses de alta gama. La selección del té pasa por un protocolo, por un análisis sensorial que realizan las sommeliers.

“La pared es una muestra de las personalidades de Adriana y mía. Hay té que me gustan más a mí, otros más ella y otros a ambas. Un ejemplo es el Kambaa, nos gusta a las dos, es un té negro de Kenia y tiene algo muy particular, nos representa a nosotras y a Venezuela, las notas de cata tienen el quemado del quesillo”, afirma Miriam.

Apostar a hacer país desde el gusto de beber té va más allá de un sorbo. “La tienda lleva dos años, pasamos de tener clientes a tener amigos y tea lovers… Luego que se dan cuenta de que los vamos a tratar tan bien como tratamos al té, regresan”,  dice Adriana, asegurando también que, después de observar la fidelidad de los consumidores decidieron enseñarlos.

IMG_5905

. Educando #TeaLovers

             La curiosidad es la condición que invita al ser humano a aprender. Así, tras ver que los consumidores estaban ávidos por sorber más que la infusión, sino todo lo que se esconde en ella; Adriana y Miriam decidieron unir un equipo de profesionales especializados en la materia, para impartir la cultura del té a través del curso de Tea Shop Manager y el Diplomado de Tea Somellier.

“Comenzamos haciendo unas pequeñas catas que les daba a los interesados una forma rápida de aprender, de ahí nace el Tea Shop Manager”, comenta Miriam Gómez. Este curso teórico – práctico de 18 horas, que se imparte desde hace un año y que ya cuenta con once graduados, prepara a los cursantes en Orígenes y concepto del Té, Tipos de Té, Mercado Mundial, Implementos Preparación de la correcta taza de Té, Análisis Sensorial, Te y Salud, Hardware of Tea Shop, Servicio y Maridaje, Costos y Marketing.

También de corte teórico – práctico, el Diplomado de Tea Sommelier, tiene una duración de siete meses y en él se catan una selección de hebras de té compuestos por los 4 tipos: blanco, verde, oolong y negro; acompañado de un exhaustivo contenido que comprende historia, origen, sabores y olores, composición química, botánica, cosechas, preparaciones, nomenclatura. “Para iluminarse hay que vivir un ritual y el té es un ritual que permite desarrollar la espiritualidad en cada vez que se hace. Esto es una profesión, no solo es un hobbie”, refiere Adriana Zurilma al hablar del curso.

Caracas Tea Academy tiene un pensum diseñado por ambas expertas, basado en el aprendizaje adquirido en Urasenke, en la Escuela Argentina del Té, en la experiencia de su propia tea house y en cursos y convenciones a los que han asistido. Está conformada por una plantilla de cinco profesores, de los cuales tres son Tea Sommelier y una es Tea Specialist, egresada de la Tea Master American Asociation.

Abrir una escuela de té pareciera ser un proyecto ambicioso, pero el venezolano tiene un paladar receptivo y las infusiones forman parte del gusto desde la infancia gracias a esos guarapos que hacían las abuelas para curar los males, de ahí derivan los objetivos de la Caracas Tea Academy, educar el paladar, crear un comensal más seguro en la mesa que a la hora de pedir té  exija una buena hebra, un buen servicio y un buen disfrute.

Publicado en

Esnobismo Gourmet 

El Gourmet Urbano 

La taza de té perfecta

Imagen

La reconfortante sensación que da tomar una taza de té es, para algunos, imprescindible cada día. Otros, menos afanados, contemplan beber té para sanar algún dolor o disfrutar sus propiedades nutricionales. Sin importar la razón por la cuál se ponga el agua a hervir, preparar esta bebida también tiene una metodología correcta.

Las sommeliers de té, Miriam Gómez y  Adriana Moreno, propietarias de Caracas Tea & Company, ambas graduadas de la Escuela Argentina del Té, academia respaldada por la American Master Tea Asociation, brindan sus conocimientos para que se prepare en casa, una perfecta taza de té.

Imagen

Para realizar una infusión con Cammelia sinensis, se necesitan los siguientes elementos:

i. Té, ii. Tetera o recipiente de infusión,  iii.  Agua con ciertas características (físicoquímicas), iv. Temperatura del agua; y v. Tiempo de infusión.

El Té

La base de una buena taza de té son las hebras de té a infusionar. Existen más de 20.000 variedades de té, entre negro, verde, blanco y oolong, puros y mezclados, de alta gama y de gamas más accesibles.

Tetera o Recipiente de Infusión

Existe una variedad de teteras, mugs con filtros internos y mecanismos de

filtración, por ejemplo la Teavana Perfect Tea Maker.

Agua

El 99% del té es agua, por lo tanto, la elección de un agua acorde a la infusión es de prioridad.

Se debe utilizar SIEMPRE agua potabilizada, es decir agua que cumple con parámetros físico‐químicos y biólogicos  que la certifican segura para el consumo humano

 Temperatura del Agua

Es muy importante manejar la temperatura adecuada del agua.  NO permitir que el agua hierva.

Tipo de Té                 Temperatura  Ideal (C˚)

Blanco                                       75

Verde                                         80

Oolong                                       85

Negro                                          95

Pu‐erh                                         85

Tisanas                                       95

Tiempo de Infusión

Cada clase de té posee un tiempo de infusión ideal, podemos movernos sin

problema dentro de ese rango. Si nos parece que después del tiempo máximo, el

té sigue siendo muy suave, entonces debemos añadir más té, nunca infusionar

por más tiempo.

Tipo deTé                            Tiempo de Infusión Ideal

Blanco                                                      2’– 3′

Verde                                                     30”– 2′

Oolong                                                    2’– 4′

Negro                                                      3’– 7′

Pu‐erh                                                   30”– 2′

Tisanas                                                   7’– 10′

La Taza Perfecta

La taza de té perfecta es la unión de hebras de calidad, dentro de una tetera o recipiente de infusión con agua a temperatura adecuada y tiempo de infusión ideal.

1. Colocar 200 a 250 cc de agua mineral sin cloro a calentar a la temperatura deseada.

2. Mientras el agua se está calentando, coloca 2 g (1 cdta.) de té en hebras dentro de la una tetera limpia y seca.

3. Cuando el agua alcance la temperatura deseada, verterla dentro de la tetera que ya  contienen las hebras de té.

4. Dejar infusionar el té en el agua por el tiempo recomendado según las tablas.

5. Una vez pasado el tiempo recomendado, verter todo el licor fuera de la tetera en la taza u otro recipiente para beber.

Si no basta degustar té en casa, Caracas brinda la posibilidad de tomar esta bebida en tres lugares diferentes, sigue la ruta del té. 

Fotografía: Rafael Hernández 

La ruta de las huellas del té

Dan las 6 de la tarde en Londres y las teteras empiezan a anunciar que el agua está hervida para el té. O, al otro del Pacífico, la porcelana se llena de infusiones puras para dar continuidad a la ceremonia de los antepasados chinos, japoneses o hindúes. No hay que tomar un avión si se está al norte de América Latina para degustar una taza de té. Caracas brinda distintas formas de sorber el preciado líquido de la Camellia sinensis.

Una naciente tendencia acerca a los caraqueños a la costumbre de beber  en sus distintas variedades. La búsqueda de las personas por estar cada vez más saludables ha llevado al té a formar parte de las bebidas cotidianas, dados sus múltiples beneficios sobre el cuerpo humano y el mantenimiento de la plena juventud ha devenido en la globalización de esta bebida.

Imagen

La ruta del té comienza en Casa Té, el acogedor negocio de los hermanos Gian Paolo y Mauricio Pennacchio, quienes estudiando en Canadá conocieron tiendas que surtían té de múltiples sabores y al regresar a Venezuela, entusiasmados con la idea, empezaron a distribuir té a restaurantes para que un año después, el negocio en físico fuese una realidad.

Visitar Casa Té es disfrutar de manera moderna una taza de té, bien sea frío o caliente. En su haber tienen 130 variedades y próximamente 150, divididas en categorías (herbal, chai, rooibos, mate, verde, blanco, oolong). Además de té puro, le dan al comensal la opción de probar sus blends, de los cuales 25 son mezclas propias; Niagara Pesca, frutas Mixtas, Roque colada, Salto Angel mixt, Amazonas, Piña Colada Miranda, son algunas de ellas. Un mecanismo casi a la carta, permite a los clientes hacer sus propias combinaciones y crear nuevos sabores. Nada es al azar en Casa Té, los té se endulzan con agave o rock candy que es un azúcar sin refinar, mucho más saludable que endulzantes artificiales.

Imagen

En su versión más tradicional, Casa Té trae a la mesa caraqueña los blooms chinos, que no son más que flores deshidratas envueltas en té, dando forma de saquito, son hechos a mano y se colocan dentro de una tetera con agua caliente, y a medida que la flor florece, esparce el sabor del té. Un momento bastante mágico si se mira con cuidado. Otro producto reflejo de la tradición japonesa del té y de los más vendidos, es el Matcha, té verde en polvo, que al batirse con un espiral de bamboo se forma una pasta verde que puede ser utilizada para hacer postres.

Una versión más conservadora de cada ceremonia del té, caracteriza la segunda parada de esta ruta. La atracción que se siente por Caracas Tea & Co no es proporcional a su tamaño. Este pequeño local recibe a sus clientes con los 4 conceptos del té en la ceremonia japonesa: Respeto, armonía pureza y tranquilidad y, es justamente eso, lo que refleja el ambiente de esta tienda.

Imagen

Caracas Tea & Company, es, sino la única tienda de té atendida por sommeliers de té. Adriana Moreno y Miriam Gómez se conocieron en Rosario, Argentina mientras ambas estudiaban enEscuela Argentina del Té, academia respaldada por la American Master Tea Asociation. Es por eso que este es el lugar ideal si usted se está iniciando en el mundo de la infusión. Estas jóvenes se encargan de dar una experiencia educativa y didáctica a quienes las visitan. Avalando su trabajo bajo la premisa de que tomar té es una forma de vida.

Imagen

Los 4 tipos de té que hay en el mundo se encuentran aquí, confeccionados también, en 40 variedades de blends. Y pueden degustar servidos de forma tradicional en vajillas hechas a mano, traídas algunas desde Corea, otras de China o Japón. No sólo lo que se consume en la tienda expresa un respeto por esta milenaria bebida, sino la construcción de la misma dividida en dos áreas, la parte arriba semejando un ambiente inglés y la de abajo oriental, buscan representar los puntos importantes de lo que ha sido el té en el mundo.

En su misión por educar a los capitalinos, Caracas Tea & Co, ofrece catas, cursos y degustaciones, para que el té deje de verse como una bebida medicinal y empiece a adentrarse en la cotidianidad.

Imagen

Los últimos pasos de la ruta se posan en un salón de té tropical, como lo describe su dueño, David Hernández. Este museólogo graduado en Londres, gracias a haber cursado una materia llamada Cultura del Té, nace el gusto por la bebida que ya tenía como consumo propio. Llega a Caracas y abre Coco Tea and Wine. Sin formalismos o reglas, este sitio ofrece una merienda fantástica al mejor estilo de Alicia en el País de las Maravillas acompañada, por su puesto de una taza de té.

Imagen

La tarde en Coco comienza con una cata olfativa de té para que el comensal escoja el que desee sorber, posterior, de boca del propietario conocedor, se narra una inducción sobre el té, para después ser agasajado en la mesa de la merienda que contiene infinitos canapés dulces y salados. La experiencia multisensorial que se vive en Coco Tea and Wine es el resultado del cuidado excesivo de la estética y los detalles de quien preside la comida.

La colección de más de 1500 tazas que posee David Hernández, cada una con una historia particular que contar, algunas regaladas por personajes famosos como Miguel Bosé, otras adquiridas en subastas de Christie’s (de cuando David vivía en Inglaterra) son la vajilla que usará al sentarse en las mesas de este recinto.

Fotografía: Rafael Hernández 

@Casa_te

@CaracasTeaCo

@cocoteaandwine